Revista Interuniversitaria Pedagogía Social

domingo, mayo 21, 2017

Convención sobre los Derechos del Niño





Artículo 31

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.

2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento.

El Colectivo Centro Recreándonos adhiere y trabaja para que este artículo 31 se cumpla y desarrolle, así como toda la Convención de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes se cumpla.



El objetivo del ICCP es promover la investigación sobre el juego y los juguetes de los niños. Actualmente estamos involucrados en varias piezas de trabajo en esta área, incluyendo;



27 ICCP 
Conferencia Mundial sobre el Juego 
Vilnius, Lituania, 2017
Investigando el  Jugar - Retos y Oportunidades

La 27ª Conferencia Mundial de CIPC  se llevará a cabo entre los días 15 y 17 de junio de 2017. Está organizada por el Laboratorio de Investigación de Juego en colaboración con la Universidad Lituana de Ciencias de la Educación, Facultad de Educación, Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. 


Descargar el folleto conferencia aquí y visitar la página web del congreso para más detalles http://2017-iccp-play.weebly.com .

domingo, mayo 14, 2017


 
Viernes, 18 de enero de 2013

Fuente: Diario Página12

Golpeando las puertas del juego

¿A qué jugamos las mujeres? ¿Qué dice nuestra relación con lo lúdico de nuestro lugar en el mundo? ¿Qué nos pasa cuando, durante las vacaciones, un/a hijo/a nos pide que juguemos? Una encuesta lanzada al aire de Facebook y la opinión de diversos especialistas lanzan una perspectiva diferente de la que el prejuicio parece indicar: las mujeres jugamos, pero en esa relación se expresa tanto sobre el género como en cualquier otra dimensión social que nos involucra. No tan lejos de saber coser y bordar, del placer de la charla a la falta de corporalidad para abrir la puerta e ir a jugar.
Por Sonia Tessa

¿Vamos a jugar? Cuántas veces esa pregunta, más que una promesa, para las mujeres resulta una incómoda obligación. De los hijos, por ejemplo. Porque una invitación a jugar implica la libertad de decir sí o no. ¿A qué juegan las adultas? Es un lugar común misógino decir que “juegan” con los hombres, cuando no responden a sus demandas. En la vida cotidiana, se ocupan de entretener a los niños, como parte de su función materna, pero resulta menos evidente lo que eligen para pasar el tiempo no apurado, suspender las preocupaciones y darse ese otro espacio que abre el juego. Desde hace siglos, la sociedad habilita a los varones a la recreación pura, como la tradicional cita semanal para jugar al fútbol con amigos. Ese permiso no tiene un correlato entre las mujeres. “Juego en el agua, con el agua, chapoteando con los pies en un fuentón, viendo caer un hilito de agua en una pared. El agua es lo que más disfruto, hoy. Pero también juego con las palabras, con sus sonidos”, respondió Dahiana Belfiori, poeta, a una consulta masiva de resultados sorprendentes. “Hasta juego a la canasta con mi suegra. Creo que pierdo la visión del tiempo cuando juego, pero no es una pérdida hacerlo”, respondió Mirian Cuenca. “Yo juego a las cartas, me gusta mucho el truco, y juegos de mesa. Me gusta el Scrabble, el TEG, el jet, el rummy. Me encanta jugar, con amigos y de vacaciones sobre todo. Y me gusta subir a los árboles todavía, aunque el cuerpo no me acompañe tanto”, se sinceró la abogada Ana Oberlin. La pregunta partía de un prejuicio: pocas adultas juegan. Y devolvió una realidad mucho más compleja, como cualquier buen juego.
“Socialmente está más legitimada la salida del hombre al mundo público, para llamarlo de alguna manera. Sigue estando, aunque la mayoría de las mujeres hoy sostienen otras cosas que no son la escena doméstica. Es cierto que no está socialmente inscripta una posibilidad similar a la de los varones, que una vez por semana van a jugar al fútbol. Eso es innegable, pero creo que es más contradictorio. Por las impresiones de mi trabajo en los barrios, las que están a la cabeza de la participación comunitaria son las mujeres, que se sostienen en actividades muy lúdicas, vinculadas al cuidado de los niños, comedores, cuestiones educativas. Todo muy atravesado, teñido, y acompañado de un intercambio lúdico entre las mujeres, de chistes, de actividades como la costura y el tejido, no como una cuestión productiva sino desde el intercambio. Y mucho chiste. Tengamos en cuenta que el humor es uno de los herederos del juego en la vida adulta”, aportó Mariela Mangiaterra, psicóloga, que coordinó ludotecas para niños y adultos en distintos espacios. En los de adultos, sólo mujeres respondían a la convocatoria.

Ahora, jugar, jugar, parece ser otra cosa. “Hace un mes me compré rollers y empecé a salir con amigas o sola a patinar, con mp3, un placer increíble. Con cuidado, probando distintos movimientos para que vaya saliendo mejor, donde el objetivo no es cómo luzco, ni aparece la idea de que tengo otra cosa mejor que hacer. El tiempo no cuenta, el ridículo se evapora. Y esto me llevó a pensar en el uso del tiempo para jugar, y es tema de conversación con las otras veteranas rolleras con las que salgo: nos sentimos transgresoras por esto de jugar ‘perdiendo’ el tiempo en algo que no es redituable, en el sentido más masculino del juego y del uso del tiempo libre. Justamente, es un tema de animarme a los rollers a dos meses de cumplir 50”, dijo Beatriz Argiroffo, profesora y licenciada en Historia, militante feminista.

Desde ese recorrido en la visión de género, Argiroffo recuerda algo que muchas lectoras ya saben o intuyen: “El juego en la niñas, en general, es un entrenamiento a la vida adulta, una socialización generizada, un entrenamiento cultural en la atención de los otros y el trabajo doméstico. Basta mirar las vidrieras de las jugueterías para pensar cómo el juego no es universal, está signado por lo que en nuestra cultura se espera de varones y mujeres. Muñecas, cocinitas, pelotas y microscopios. El juego de los varones, pelota mediante, es juego, es tiempo en sí mismo aprovechado para sí mismo, para la diversión, el entretenimiento sin otro fin, no como mediación para otra cosa”. Y por eso siente que está haciendo uso de una prerrogativa masculina cuando sale a andar en rollers no para levantar los glúteos, sino porque sí. “Ya que no me voy a ver mejor, quiero divertirme, entretenerme, usar el tiempo para algo placentero, como los varones que se juntan a pelotear y jugar un fulbito, no para bajar la panza, sino para reírse, y después se clavan un porrón.”

Lorena Reinoso es maestra de nivel inicial en barrio Las Flores, en la periferia rosarina. “Juego porque da placer. Juego con mi hijo a la play station, cuando el juego no es complicado. Y también a las cartas. Como mi profesión me lo permite, juego a las rondas, hago rompecabezas”, dice, habilitando la cuestión del “permiso” social para jugar con el cuerpo, en el espacio público. Sólo con niños, parece ser un mandato no escrito.
También licenciada en Historia de la Universidad Nacional de Rosario, e investigadora en temas de género, Norma Alloatti, introduce justamente la dimensión del cuerpo. “Hicimos una investigación en una escuela en la que trabajo, y las maestras decían que las chicas no jugaban. Al no haber una instancia corporal visible, se invisibiliza el juego. Pero ellas estaban jugando, con las manos, con los celulares, con las palabras”, indicó la investigadora, y señaló: “Los varones tienen más legitimada la cuestión del cuerpo y la posibilidad del juego corporal en el espacio público”.

Claro que, como tantos otros estereotipos, algo está cambiando. “Juego a un jueguito con el iPod, y el teléfono, ahora estoy atascada en un nivel que no puedo pasar... Cada tanto, en familia, un TEG, con peleas incluidas, un truco, al tabú. Soy bastante buena en el ping pong, me encanta jugar al fútbol y he obligado a amigos varones a incluirme”, dijo Florencia Garat, diseñadora.

Y ahí aparece la cuestión del fútbol, ese tótem del juego masculino. Rosalyn Ruiz tiene 33 años y desde siempre se empeñó en jugarlo. No sólo entre chicas, sino con ellos. “En realidad, desde chiquita me gustó el fútbol, y me molestaron los lugares de lo que nos sacaban porque no eran para mujeres. Más me empecinaba en jugar. Desde siempre, en la escuela, ya jugaba”, contó sobre una de sus tantas actividades. Rosalyn participó de un equipo de fútbol femenino, pero no era eso lo que quería. “Me gustaba más la idea de jugar en equipos mixtos. Cuando empezaron los juicios por delitos de lesa humanidad en Rosario, armamos un equipo entre testigos, querellantes, hombres y mujeres que participamos del acompañamiento que llamamos “el aguante”. Nuestro equipo es intergeneracional. Hay desde pibes de nueve años hasta gente de 60 y tantos. Pero las mujeres que se enganchan tienen hasta cuarenta años”, registró esta militante de derechos humanos que, como ella misma describe, no puede quedarse quieta. “A mí me parece que está bueno jugar junto con los hombres y aprender de ellos, pero se complica. Quisimos armar un torneo de fútbol mixto pero un montón de gente de organizaciones políticas y sociales no quería, así que terminarán siendo grupos de mujeres por un lado y de varones por otro. El torneo se va a llamar ‘Ponete la camiseta (del juicio y castigo) y vení a transpirarla’”. Fue una decepción para Rosalyn. “Culturalmente no estamos preparados, pero seguiremos dando batalla”, reconoció. De todos modos, los jueves, después de la ronda de las Madres de la Plaza 25 de Mayo, en Rosario, y tras el reparador porrón, allá van a jugar su partido varones y mujeres. “Me gustaría saber las técnicas, pero veo que en la práctica voy haciendo cosas que antes ni sospechaba. Uno en la cancha juega como vive, y yo en mi cotidiano lo vivo así. Me gusta ir adelante. No lo sé llevar, pero sé definir, lo que más me gusta es meter goles de cabecita”, se solazó. Su puesto es el 9, la goleadora.

Si el juego corporal en la escena pública es, todavía, un espacio por conquistar para muchas mujeres, quedan otras opciones. El universo del juego es inabarcable en una nota, pero claro, también están los juegos de roles, herederos sofisticados de aquél infantil, ¿dale que vos eras...? Cultoras de juegos de roles hay muchas en la Argentina. Las más, optan por los juegos que pueden jugarse puertas adentro, en el espacio privado que desde la antigua Grecia estuvo reservado a las mujeres, como el Scrabble, juegos de naipes, Dígalo con mímica y la omnipresente computadora.

“Juego a todo, desde los juegos con naipes con mi hija y sobrinas, carreras de natación, a la pelota, juegos en red, uno en especial, el triviador de preguntas de culturas y actualidades. Los juegos en red son por pura competencia, trato de estar siempre entre los primeros”, dijo Fabiana Ballinari. Allí, en el espacio con la computadora, el tiempo se suspende. Para algunos hay juego, y para otros no. La psicóloga especializada en el tema Mariela Mangiaterra apuntó “sigue siendo juego mientras la jugadora pueda entrar y salir. Cuando el juego es compulsivo, la escisión entre realidad y juego está perdida”.
Otras posiciones son más radicales. La también psicóloga y escritora Mariana Miranda consideró que “el juego tecnológico nos rebaja a la condición orgánica”. Y Mónica Kac, coordinadora de la Red Lúdica Rosario, con amplia trayectoria en el tema, fue aún más allá. “No existe ser humano que no juegue. En la misma medida todos jugamos. Escribir es jugar, barrer es jugar, ordenar la casa es jugar. Concibo al juego como dispositivo de existencia. ¿A qué se contrapone la respiración? Bueno, el no jugar se contrapone a la enfermedad. Quien no puede jugar su existencia, hace síntoma”, afirmó. Pero, para ella, la tecnología no tiene nada que ver con todo eso. Porque subrayó que “los juegos son microdispositivos que, bien puestos, provocan la evidencia de la existencia propia. Pero no todos los juegos hacen juego. Uno puede participar de un juego y no estar jugando”. En ese sentido, concibe muchas propuestas lúdicas como los videogames. “Para mí, es el mejor ejemplo de cómo neutralizar esa carga energética que tengo, producto de la búsqueda de sentido de la existencia, que es la libido. En algo la tengo que poner, si no me voy a deprimir, o me voy a drogar. Cómo hago para suspender esa energía, encuentro esos jueguitos de la computadora, que están a mi alcance. Buenísimo para la tecnología, porque interviene como una droga en eso que yo debería intervenir creativamente. Le quita el juego al sujeto que juega”, subrayó.


Mamá, quiero jugar
Abrumadas por las obligaciones cotidianas –que no terminan cuando llegan a su casa, como muchas veces les ocurre a sus compañeros varones– las mujeres pueden sentir la convocatoria a jugar de sus hijos como una puerta abierta al placer, o como un mandato. Y cuando se trata de una obligación, no hay juego, sino simulacro. “Juego por el placer que me produce jugar con mis hijos. Con Sofi, de cuatro años, al cambio de roles. Me toca ser hija o princesa, ella siempre es mamá o reina, al súper, a la maestra. Con Fran, que tiene dos, jugamos con algún juguete de él”, respondió Laura Gioria a una consulta lanzada en Facebook, que cosechó más de 60 respuestas.

Para la licenciada en Historia Beatriz Argiroffo, eso puede ser una trampa, aunque genere placer. “¿Por qué los varones no sienten culpa si llegan a la casa de trabajar y se ponen a ver tele, y nosotras volvemos del laburo parando en la verdulería y pensando si la ropa quedó en la soga y viene tormenta? Porque desde la más tierna infancia se nos entrena para cosas distintas, y los juegos cumplen un papel fundamental en esto, y se hacen valoraciones en relación a cuánto nos ajustamos o no al modelo ideal de femineidad o masculinidad a partir de cómo y a qué jugamos. Me llama la atención que muchas mujeres juegan, pero con sus hijos. Es decir, entretienen a los pibes, y eso es parte del trabajo de maternar, no es juego para sí mismas. La pregunta correcta es ‘¿A qué quieren jugar las mujeres?’”
María José Amestoy, maestra de zona rural de Entre Ríos y madre de dos hijos de siete y doce años, cree que justamente eso es lo que puede verse, muchas veces, en lugares de veraneo, cuando las madres muestran su fastidio ante la demanda: “Mamá, quiero jugar”. “Es lógico, si durante todo el año tuviste que jugar permanentemente con tus hijos, y eso no fue una elección, sino que lo tenías que hacer, en la playa te querés dedicar a no hacer nada, y que sea el padre el que los entretenga”, apuntó.
Para muchas mujeres, en cambio, jugar con sus hijos significó, también, recuperar un aspecto lúdico que creían perdido. “Volví a jugar a partir de Mateo, que tiene un año. No jugaba a nada antes de él, siendo que de chica amé los juegos. A Mateo le regalaron unos cuantos títeres de dedo y entablamos conversaciones con cambio de voces. El muere de risa y yo de placer. A veces mira extrañado como si todavía no detectara la magia del títere y no entiende que esas voces y personajes salgan de la boca de la mamá. Me cuesta encontrar el momento para jugar, pero cuando lo hago es una alegría enorme. Se renuevan energías, me alejo de todo lo más terrenal”, apunta Virginia Giacosa, periodista treintañera.

En ese punto, Mangiaterra ve un fenómeno de época. “Observo formas más lúdicas de la maternidad desde que se comenzó a desidealizarla un poco. Creo que uno de los efectos de superar la idealización de la crianza fue que las mujeres pudieran ser más lúdicas”, opinó.
Será que para muchas mujeres, acostumbradas a la demanda permanente, jugar puede ser ese espacio de soledad en el que no tienen que atender a otros. “Muy graciosa tu pregunta, porque yo me pregunto también por qué juego. Hace poco incorporé el viejo Tetris en mi compu, juego en momentitos de impase, como un relax de algunos minutos, o a la noche cuando termino y chequeo el mail o el facebook. Lo tomo como un mero no pensar, usar las neuronas automáticamente. Pienso que es una pérdida de tiempo, pero una pierde el tiempo en tantas cosas”, expresó Marina Gryciuk, diseñadora, vestuarista y artista plástica. “Tengo incorporado, culturalmente, esto de la culpa por estar al pedo. Pero también pienso que el arte tiene mucho de juego y de hacer cosas por nada. En esas instancias también uno es creativo”, agregó.

En ese punto talla la concepción del juego de Mónica Kac. “Cuando se mira una película y no se puede parar de llorar, ése es su juego, el lugar donde se pone en existencia. Cuando uno se pone en juego con algo, cuando hay algo de mí que hace juego, hace match con algo de la realidad, se pone en movimiento, se produce una carga energética, una ansiedad, un deseo, una expectativa, que necesita ser expresada, esa carga de expresión es a lo que yo llamo específicamente expresión lúdica. Y todo el arte está a disposición de la expresión del ser humano. No hay ningún animal que haga arte porque no tiene desarrollada su capacidad lúdica”, apunta. Desde este concepto, cree que así como los hombres juegan al fútbol, “las mujeres se juntan a hablar, y eso es todo un juego”.
No todas lo ven del mismo modo. Argiroffo consideró que “jugar es jugar y charlar es charlar. A los hombres les falta hablar de lo que les pasa, no hay duda, pero a las mujeres nos hace falta jugar, pero así, jugar, no hablar y darnos consejos de una abogada para cobrar cuota alimentaria, un gimnasio, o del trabajo. Nos falta poner el cuerpo. ¡Endorfinas para todas!”. La licenciada en Historia fue más allá: “No sé si hablar es lúdico, lo pongo en duda. En todo caso, es para pensar que está generalizado el uso del tiempo libre, desde el momento en que hay modos masculinos y femeninos naturalizados, y poco intercambiables, como que nos juntemos a jugar un picadito entre nosotras y después tomemos porrón. Sería lindo, pero seríamos vistas como bichos raros”.
Mangiaterra, una vez más, pone otro condimento en esta discusión, a través del libro Juegos inocentes, juegos terribles, de Graciela Scheines. “El mundo civilizado y ‘real’ de los hombres es un orden frágil, una pequeña patria amenazada. Las fuerzas oscuras de los demonios y los conjuros, los niños, las mujeres y los juguetes, están acechando para desbaratarlo cualquier día de éstos”, dice la autora, una pionera en la teorización del juego en la Argentina, en ese hermoso libro de 1997. Por su parte, y a partir de ese párrafo, la psicóloga apuntó que “en relación con la cosa medio peyorativa que hay sobre la mujer y el juego, está la potencialidad muy fuerte de lo femenino. A lo mejor juegan mucho con un sentido ligado a lo infantil. Pero también está en el carácter que conectan. La mujer como depositaria del relato oral, por ejemplo, todo ese bagaje queda a cuenta de las mujeres. A lo mejor los varones van a jugar al fútbol, pero hay toda un área de lo lúdico, lo que conecta con la otra realidad, con la no hegemónica, para llamarlo de alguna manera, que está muy vinculada con lo femenino”.
Scheines escribió que “la incapacidad de fundar otros órdenes juguetones, transitorios, repetibles e irrecuperables, convierte a los ciudadanos en partes muertas de un engranaje que se mueve por pura inercia, arrastrados por su rutinario funcionamiento como piezas inanimadas”. Por eso, para recuperar aquello vital que el juego convoca como libertad de elección sería bueno preguntarse, en este mismo momento, ya sea en la playa como en la oficina, a qué tenemos ganas de jugar.

miércoles, abril 19, 2017

Asociación Cristiana de Jóvenes
Centro Recreándonos









EL JUEGO, LOS JUEGOS y EL JUGAR
“Técnicas y actividades lúdicas específicas”



En esta instancia se desarrollará un laboratorio de Juegos y el Jugar lúdicamente en el que se plantearan diversos juegos en función de sus distintos tipos con el objetivo de vivenciar recreando los distintos escenarios posibles: social, comunitario, cultural y educativo.
Paralelamente se trabajará sobre el rol del animador y la función de animar juegos.

La dinámica será de TALLER y se trabajará sobre la vivencia de juego y de exploración creativa.

Al culminar el Taller se entregará material con distintos tipos de juegos y actividades lúdicas.

Sábado 13 de MAyo de 9: 00 a 16: 30 hs. en la ACJ SALTO


Inscripciones:
Tel.: 47338461
Celular: 094150121






jueves, febrero 23, 2017



 

"La Recreación, conceptos, modelos y perspectivas"

Socioanalista y Recreador Fabián Vilas Serna- 2016



Antes que nada.
Este breve aporte tiene por propósito colaborar con una propuesta formativa que persigue el objetivo de aunar un colectivo de personas que nos dedicamos a la Recreación en diversos ámbitos de la realidad social, cultural, educativa y económica. En tanto esto encontrarán que las distintas posturas se articularán, coincidirán o no. Esto a nuestro criterio es lo que caracteriza a una disciplina que a entendemos se encuentra en plena construcción. Será muy interesante y productivo poder continuar el debate en el tiempo y poder reconocernos en él siempre en el acuerdo que lo que hacemos, lo hacemos para la construcción de mejores condiciones de convivencia, con equidad, justicia y disfrute. Intentaremos entonces que este documento sea de utilidad para todas y todos.
Comenzando.
En los últimos treinta años la Recreación ha cobrado una importancia fundamental tanto para la sociedad civil, como para los estados en nuestro continente latinoamericano. Eventos de todo tipo, programas y planes públicos como privados se desarrollan con un mismo propósito: tomando a la recreación como un aspecto importante para el desarrollo de la vida humana y el mejoramiento de la calidad de vida. Variadas son las concepciones, metodologías y enfoques que desde la Recreación se basan para la implementación de programas, planes y servicios. Así mismo ha sido fundamental la aparición de ofertas académicas y técnicas que apuntan a la formación y capacitación de sujetos en y para la Recreación.
Sabiendo que somos parte de este contexto y que tenemos responsabilidad en parte de que este exista nos interesa plantear que no todo lo que se hace es lo mismo. En tanto esto nos proponemos desarrollar brevemente algunos conceptos y formas que son utilizados y desarrollados a la hora de la aplicación de la Recreación como modelo de intervención socioeducativo, comunitario y cultural.

De la(s) Recreación(es).
La Recreación como término a definir y fenómeno social, viene siendo tomada en cuenta por las Ciencias Sociales desde mediados del siglo veinte. En la actualidad nos encontramos con un sin número de ensayos y trabajos sobre la misma tanto a nivel conceptual, desde una gran necesidad de definirla, como a nivel de la práctica, donde podemos encontrar grandes repertorios de actividades y técnicas para el trabajo concreto en diferentes ámbitos.
En nuestro continente se viene desarrollando lo que denominamos una corriente recreativa en la que podemos encontrar distintos profesionales provenientes de diversos orígenes académicos y técnicos con visiones muy diversas, pero como base toman el término Recreación para describir y fundamentar su práctica y análisis de la realidad. Así mismo encontramos colectivos de ciudadanos y ciudadanas de diferentes generaciones autodidactas y voluntarios, que encuentran un canal válido para desarrollar su vocación de servicio, así como también su militancia social y cultural.
En definitiva la Recreación sigue siendo un tópico interesante para profesionales de las ciencias sociales si tenemos en cuenta que deviene en espacio de identificación de una dinámica social, en tanto el estado de las prácticas recreativas de una sociedad la caracterizan y le dan un sello particular.
De hecho, la Recreación puede ser vista y analizada desde distintas miradas y formas de interpretación, así como desde distintas ideologías y posturas filosóficas. Podemos encontrar profesionales y teóricos que cuando se refieren a ella lo hacen nombrando un mundo de ofertas correspondiente a la industria del ocio, que hace posible la ocupación del tiempo libre de los sujetos. Otros que enfocan de manera fundamental al fenómeno a partir de la experiencia vivida por los sujetos al experimentar distintos sentimientos y situaciones que otorgan la realización de cualquier actividad recreativa. U otros como nosotros, que enfocamos este tópico como la posibilidad de socialización generando escenarios saludables para la sociedad con el objetivo de generar las condiciones para el acceso al patrimonio cultural, la participación ciudadana y el desarrollo social.
Ahora bien, pero ¿qué entendemos por Recreación?
Consideramos que la Recreación desde una visión antropológica es una producción social, un fenómeno que se origina y desarrolla en el marco de la cultura de un pueblo. En tanto esto es que reconocemos a la Recreación en primera instancia como un hecho cultural.
Comprendemos la cultura, como un sistema normativo e interpretativo que va pautando el desarrollo de sus propios procesos de producción. No se trata de una suma de hechos y acontecimientos sociales, modos de conducta o procesos institucionales, sino que sobre todo se trata de la manera particular y concreta que va encontrando un colectivo determinado de organizar la realidad. Por lo tanto, la cultura es generadora de estructura social, aportando al sistema reglas y normas, la noción de lo permitido y lo no permitido, generando así las condiciones básicas de convivencia en un proceso de producción determinada. Por otra parte, la cultura es también un contexto dentro del cual se interpretan los productos culturales, habilitando de esta manera una cantidad variada de lecturas y modos de apropiación de los mismos. Esto nos enfrenta a la cultura como un gran sistema, en el que habitan y se articulan determinados subsistemas. En el cual podemos suponer la existencia, no de una, sino de varias lógicas culturales. Estas se erigen como aportes desde la diversidad, a la sociedad, como elementos de referencia para la construcción de lazos de pertenencia; así como para la conformación de una identidad sociocultural. En tanto esto, nuestra propuesta se enmarca en la perspectiva de la construcción de nuevos códigos de comunicación y participación entre los sujetos.
El generar espacios que promuevan la apropiación de la realidad y la capacidad de desarrollar una actitud transformadora, facilita el acceso al patrimonio cultural común.
A esta podemos situarla como una toma de posición que facilita satisfacer esa necesidad de encuentro, diversión, placer y libertad. Donde muchas veces los sujetos nos encontramos con nuestras propias limitaciones, viviendo situaciones de displacer.
Estos aspectos aportan a la resolución de la problemática de la identidad, en términos de necesidad de identificación, de reconocimiento en el contexto social. De hecho, podemos definirla “como el conjunto de actividades y/ o acciones que tienen como objetivo el desarrollo pleno del sujeto en su contexto social y en el marco de su libertad para elegir. Y que están atravesadas por un sentimiento de placer y renovación permanente”
En las actividades de carácter recreativo está involucrada una nueva percepción de lo cotidiano del tiempo, que facilita la no-repetición, el vivir los espacios de todos los días de otras formas, así como los vínculos que se establecen con los otros. La Recreación implica y lo implica a un sujeto dado en su entorno y a las relaciones que él mismo traba, en una situación de vivencia extra cotidiana. Esta vivencia es facilitadora de la potenciación de los sentidos como forma primordial de percibir y reconocer el entorno cotidiano inmediato, obteniendo así nuevos puntos de vista que le permite posicionarse a través de una actividad crítica de la realidad, transformándola.
A través de la recreación lo fundamental es el encuentro y re- encuentro con la afectividad básica de cada individuo, el retorno y el rescate de los sentidos, ver y procesar, es vivenciar, tocar, oler, escuchar, y escucharse, es repetir, recordar, elaborar, ponerse en juego y arriesgarse en él.
Una actitud que contemple este paradigma habilita a los que nos estemos recreando, una diferenciación de lo orgánico y las funciones que esto presupone, ver y escuchar significa una manera de obtener información de sí mismo, los demás y el entorno, pero no necesariamente se está conociendo y conociéndose con otros. Por lo tanto, como veremos más adelante desde el profesional de la Recreación es necesario procesar, ser el nexo entre la información y el conocimiento, ser agentes activos en la gestación de una conciencia crítica, a fin de generar una ciudadanía activa en los individuos de todas las edades.
Desde este marco conceptual y referencial entendemos la Recreación como una herramienta de abordaje/intervención eficaz y aplicable en los distintos subsistemas y lógicas culturales en pos de un desarrollo social, cultural y comunitario.
Es a esta Recreación que la hemos denominado Organizada. En concreto desde la misma se buscan cumplir determinados objetivos, tiene una determinada intencionalidad, aplicando métodos y medios, y utilizando espacios físicos adecuados a las diferentes propuestas. Se trata de ni más ni menos que de programas y acciones de recreación con referencia institucional, en las que los destinatarios y los hacedores de las mimas se diferencian notoriamente.
Hacia esta es que se orienta la formación de los recreadores, animadores, técnicos, ludo-educadores, etc., en tanto generadores de dispositivos de intervención en lo social, lo educativo y lo cultural.
De hecho, entendemos a esta Recreación como un modelo de intervención comunitario, educativo y cultural, con acciones de práctica social dirigidas y destinadas a generar espacios y situaciones de sociabilidad diferentes. Tratará de poner en relación a los sujetos por medio de técnicas, actividades y acciones que potencien la participación social y cultural, el protagonismo, la autonomía y la construcción de una ciudadanía activa a la hora que favorece el acceso al patrimonio cultural común de todos y todas.
Este modelo contiene objetivos, métodos y una pedagogía e ideología definida. En tanto esto dicha intervención estará basada en criterios definidos y posibles de desarrollar.
En él podemos encontrar influencias de corrientes y paradigmas diversos, algunos de los más significativos son: el Recreacionismo anglosajón desde el cual se desarrollaron modelos e intervenciones desde principios del siglo veinte hasta fines de los años setenta, la Animación Socio-Cultural española, la Educación Popular de Paulo Freire y las Corrientes Grupalistas (el estudio de los grupos humanos). A su vez el tipo de actividades que se realizan, cómo, por qué y para qué, se basa en un marco teórico convergente que se nutre de la Pedagogía, la Ciencias Sociales, La Psicología Social, la Comunicación Social y el Arte.

Criterios Pedagógicos.
Los siguientes criterios son en los que se basa nuestra concepción y forma de intervenir en la realidad comunitaria desde la recreación:
       Se desarrolla en el marco de un modelo con sus objetivos, metas e indicadores concretos.
       Tiene una continuidad temporal ya que, apuesta a generar condiciones para el cambio social, así como el acompañamiento de los procesos que se inician y se desarrollan en la misma.
       Apunta a generar la mayor participación y el fundamental protagonismo de los participantes.
       Se desarrolla en el marco de un clima afectivo que potencia el vínculo entre los participantes y con el medio que los rodea.

Esto necesariamente implica que las actividades y acciones que se desarrollen serán aquellas que:
       Den lugar a la liberación de los participantes y al surgimiento de ideas.
       Se ejecuten espontáneamente y con absoluta libertad para su elección.
       Propicien el vínculo interpersonal de tal forma que sea sostén de las experiencias, ya que no hay experiencia humana fuera del mismo.
       Se den dentro del marco del aprendizaje social donde están inscriptos el aprendizaje y la enseñanza de valores de convivencia.

La Recreación basada en la Pedagogía del Acompañar.

La Pedagogía del Acompañar se basa en una forma de entender y vivir el proceso de aprendizaje de una manera integral y basada en la educación en valores.
El ámbito grupal es resignificado y promovido a la hora de intervenir en todo proceso de aprendizaje desde una posición que se base en los siguientes criterios pedagógicos:
·         en el generar y sostener el proceso de aprendizaje.
·         acompañar todas aquellas manifestaciones, desafíos y búsquedas que en él se desarrollen.
·         establecer estrategias y aplicar herramientas propias de una educación participativa y liberadora.

Por ello proponemos a la Recreación y a las acciones lúdicas como privilegiadas para el potenciamiento y desarrollo de una nueva sociedad construida entre todos.
Los objetivos que nos planteamos desde esta intervención social en lo cultural y lo recreativo son los siguientes:
Ø  Fomentar la apropiación del patrimonio cultural, amparando las distintas lógicas culturales en sus diferentes expresiones y manifestaciones.
Ø  Crear experiencias de comunicación entre diferentes expresiones ciudadanas.
Ø  Proyectar públicamente las expresiones populares.
Ø  Que los ciudadanos cuenten con espacios donde vivenciar y compartir aquellos intereses y propuestas de expresión, que los identifican.
Ø  Que existan espacios y propuestas de juegos espontáneos y organizados.
Ø  Que los sujetos participen en la organización, planificación y ejecución de actividades.
Ø  Propiciar el trabajo en la modalidad de taller, construcción y deconstrucción, de forma de generar el contacto con la expresión y producción en sus diferentes expresiones.

De los Ámbitos de Intervención de la Recreación.

La Recreación se presenta como un abordaje/ intervención multidisciplinar que responde a los diferentes ámbitos de las dinámicas sociales, territoriales, ambientales, de las interacciones entre los sujetos y las comunidades.
A partir del análisis de la práctica de la Recreación entendemos que se desprende la existencia de múltiples escenarios diferentes y determinados por la existencia de variadas concepciones y prácticas que están claramente definidas y que ponen énfasis en los distintos ámbitos de intervención.

Existen distintas clasificaciones que tienen por objeto delimitar los distintos ámbitos de intervención en y desde la Recreación que inciden o tienen anclaje en aspectos como las fajas etarias de los sujetos, el tipo de organización y o agente que interviene, el escenario territorial sobre el que se abordará la tarea, las infraestructuras existentes o las finalidades prioritarias de la intervención.

Desde nuestra perspectiva clasificamos las prácticas de la Recreación a partir de cuatro ámbitos que se definen y/o recortan en función de los objetivos y los proyectos que sustentan cada uno de los mismos. Cabe destacar que esta es una de las tantas clasificaciones posibles a realizar.

Por lo que vamos a establecer como ámbitos de abordaje/ intervención:

v  El Sociocultural
v  El Socioeducativo
v  El Social y Comunitario
v  El Organizacional


SOCIOCULTURAL:En este ámbito el énfasis está en el desarrollo de planes, programas y actividades de promoción de la identidad, la expresión, lo artístico.

Las diferentes técnicas y acciones de:                  
      v  Comunicación
      v  Expresión
      v  Artísticas
      v  Difusión
      v  Promoción


SOCIAL Y COMUNITARIO: Aquí está dado el énfasis en promover el entramado colectivo y social apostando a nuevas relaciones comunitarias de cercanía.

v  Los escenarios generados y las técnicas aplicadas apuntan a la toma de posición política, ética y estética por parte de los sujetos
v  Y la resolución de problemas y necesidades que se dan en el ámbito social.

ORGANIZACIONAL. En este ámbito podemos encontrar agentes y empresas que proponen a la Recreación y/ o las actividades recreativas como herramientas para la dinamización y desarrollo productivo de organizaciones y empresas. Un ejemplo de intervención en este ámbito es la ludificación de la vivencia laboral.


SOCIOEDUCATIVO:En este ámbito el énfasis está en el desarrollo de planes, programas y actividades de promoción de la educación fuera del ámbito formal y generar nuevos escenarios educativos.

v  Las diferentes técnicas y acciones se dirigen a desarrollar nuevas aptitudes y la transformación de actitudes.
v  Se basará entonces en una praxis basada en una pedagogía liberadora y participativa.
v  Apunta a dinamizar el aprendizaje durante toda la vida.


De la Formación y Capacitación de Recreadores y Recreadoras.

Para concluir este breve aporte nos interesa plantear nuestra visión sobre algunos aspectos que consideramos importantes a la hora de la formación y la capacitación de los sujetos que optan por desarrollarse en el campo de la Recreación.

Es evidente que la formación de recreadores y animadores, no se debe realizar desde posiciones clásicas de educación. Una propuesta de formación de este carácter debe contemplar un perfil de agentes con una preparación particular para el abordaje y la intervención en lo social, lo cultural y lo educativo. Dicha formación solo puede desarrollarse desde dispositivo y metodología adecuada y coherente con los principios ideológicos y éticos que el propio modelo de abordaje e intervención sostiene. Es en este sentido que a nuestro entender y saber las líneas generales del desarrollo de conocimientos y prácticas dentro del dispositivo de formación se centran en:
       Que el nivel del tratamiento de la información y el rigor académico que se aplique sean lo más elevados posible por medio de la implicación de los sujetos que están en el proceso de construcción del rol. Es en este sentido, entonces, que se aplica el debate para la entendimiento y reelaboración de las propuestas conceptuales.
       Entender al grupo que se está formando como herramienta metodológica, esto es que el grupo sea sujeto y objeto del proceso de formación.
       Implementar un funcionamiento simple y dinámico de los tiempos y recursos de los cursos.
       Desarrollar la praxis. La práctica y la teoría son dos caras de la misma moneda. No hay formación alguna en lo educativo formal y no formal que pueda desarrollarse sin tener una relación y articulación que sean complementarias entre la práctica y la teoría.
       Apostar a desarrollar la conciencia crítica y la construcción del protagonismo por parte de los agentes en formación.

Las Funciones de quien porta el rol.
El Recreador, la Recreadora deberá comprender que su tarea es amplia y comprometida. Sus valores estarán en juego articulándose con el de los otros constantemente.
Lo característico del trabajo de este rol no es la función de dirección de actividades, ni mucho menos el desarrollo del rol docente como el que lo sabe todo. La función particular es el ejercicio de la capacidad de dinamización de los grupos y los colectivos, la capacidad de motivar, acompañar, contener y movilizar a estos.
Es por esto que todo Recreador, toda Recreadora deberán estar permanentemente atentos al porqué de su labor, así como al cómo desarrollarlo y al para qué, en una permanente actitud de crítica hacia su tarea y una postura de aprendiz constante.
En concreto estamos convencidos que esta labor implica animar, lo cual consiste en facilitar las condiciones para el aprendizaje, la participación y el placer de los destinatarios de la tarea, basadas en la promoción de las relaciones interpersonales, la cooperación y la confianza.


Bibliografía consultada:

Vilas Serna Fabián. Recreación en el Uruguay, Historia, trayectos, concepciones y modelos en Lazer na América Latina/tiempo Libre, ocio y Recreación en America Latina. Brasil: Editora UFMG 2009
Vilas Serna Fabián. Recreación y Tiempo Libre. Revista Recreación. Grupo Recreando. Córdoba – Argentina- 1998